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Querido Diario:

Lo dijo Carlos el 28 de marzo de 2010 , mientras ordenaba ,
Marzo 2003

No soy bonito, no tengo chiste, es difícil hacer amigos, hablar con mis papás. Solo sé sacar altos numeritos en mis examenes y medio dibujar o imaginarme historias que igual y nunca me pasan. Si no fuera por mi hermano no hablaría con nadie sobre lo que pienso o de lo que me gusta, y eso si no hay peleas, o me hacen pensar los comentarios de los demás, "Qué guapo niño", luego me miran a mi y repiten la frase o un "Tú también", pero no es lo mismo. Igual y es que él se parece mas a esos muñequitos que ponen en las tiendas, que parece que les acaban de pintar sus chapitas y con sus pelos rubios. Y entonces me dan ganas de gritar, y de brincar o correr. "Mírenme, mírenme, aunque no pueda ser maniquí", y me miran, pero lugo vuelven a ver al papel con numeritos, y paso a ser un nueve, un ocho o un diez, y luego de regreso a ver a mi hermano. El señor Sergio nos dice que lo único que hay que ser es ser chingón, y estar con muchas mujeres, y eso no te lo dá la cara. Igual y sí es así. Cuando lleva a su esposa en el coche y hablan de eso, a ella no le importa que el esté con otras. Luego es divertido cuando lleva a la otra señora en el coche y solo platican ella y el señor Sergio, y él le agarra las piernas. O cuando tenemos clase de inglés y antes pasamos a comer en la fonda, y él se anda enamorando a la camarera, que piensa que es nuestro abuelo. Mi mamá dice que es porque el señor tiene carisma, porque guapo no está para nada. Entonces igual y aunque no me vea como Miguel tendré esperanzas. Mejor leo algo, si no me traumaré mas.




Marzo 2006

Hoy regañaron a mi hermano. En la comida dijo que quería ser modelo y mi mamá se puso como loca, empezó a decirle que no, que eso no le traería nada bueno, que como pensaba vivir de algo así, que la gente bonita está muy maleada. Y eso que ella tiene unos ojazos, así verdes claritos, bien bonitos y esta guapa, medio descuidada, pero guapa. Una vez la mamá de Jacqueline me dijo que si mi mamá fué modelo cuando era jóven, yo solo me reí, y Jacqueline me vió bien feo. "No pues, de seguro tu como ya estás acostumbrado a estar con ella todo el tiempo ya ni la ves así tan bonita", pero no es eso, no me reí por eso. Es solo que es como si mi mamá lo escondiera, como si no quisiera que los demás se dieran cuenta y con el comentario de la comida me queda algo claro. Pero bueno, mi hermano está galán y no es nada malo, es mas, hasta hace unos días me contó de que besó a una chica por primera vez, y es todavía mas cerrado que yo, en eso de conocer gente, pero eso sí, le exigen mas, no sale tan bien en la escuela. ¿Será cierto que los guapos son medio güeyes? Uy, entonces si de números se trata yo estoy culerón. Igual y sí, porque no soy de los primeros que eligen cuando jugamos fut en la clase de deportes, y los del equipo están guapos. Jorge está medio mamado, tiene ojos chidos y una sonrisa de niño tranquilo que todas las niñas le creen, aunque sea el mas desmadroso. Pablo está chaparrito, pero es güero y con una cara de ternura que igual las engaña a todas. Cristian tiene ojos verdes, moreno, muy galán el güey, Adolfo, puta, de él ni hablar, guau. Madres, creo que no soy como ellos. No hago el relajo suficiente para encajar ahí, igual y no soy lo suficientemente masculino para ser de los galanes. No, pero tampoco soy tan femnino como para juntarme solo con las niñas, es mas me junto con el Beto, el Mons y todos esos güeyes, siempre jugando en las canchas. ¿Y eso qué?, muchas niñas quieren con chavos afeminadones, el Gato tien un buen de pegue, y no es así un macho alfa en proceso. Entonces ¿dónde quedo yo?, estoy entre los dos, y paso desapercibido. Pues no, de hecho me dijeron que le gusto a Sosa, aunque no me alegra mucho, y también a la hermana de Beto. Algunas morras se fijan en mi, ¿pero que demonios me ven? Y pa que me hago pendejo, si Gustavo andaba ahí casi casi arrastrandose por mi, se obsesionó cabrón. Y el ese chavo Jibran, con el que me qudé a dormir, o el otro chavo que ni me acuerdo como se llamaba pero que nos besamos en la jardinera. Y luego Montse, cuando le conté que me latían los hombres y se decepcionó porque ella quería conmigo, y también Karla. Pero no, no puede ser, es algo diferente, la hormona alborotada, como lo que me pasa cuando me quedo viendo al Plumi o al chavo de CCH, que ni están tan guapos pero me traen bien perdido. Sí, porque ni madres que me la voy a creer cuando me dicen que soy de los guapos, si estoy todo flaco, con nariz fea y unas orejotas. Malditas Melo y Vania, nomas me han de querer estar fregando todo el día con eso, pinches viejas.



Marzo 2010

"Güey, si tu estás guapo, pero abres la boca y se pierde todo", ¿qué carajos significa eso?, no mames, es que no les queda claro que son solo mis "papeles" de vida. Si mi acento y ademanes estilo "barrio fino" son solo para divertirlos, o las frases fresa de las que todos se ríen, pero no, luego de que se rieron y se rieron, no quitan el disfraz y se quedan con la primera imágen. Y salen comentarios como, "Es que la primra vez que te vi, parecías todo mamón, pero eres bien chido", el "¿Ay güey, apoco vives en la Pensil?" (cuando al parecer la zona me queda chica), o "Pues si, el güey vive en la Pensil..." (cuando al parecer la zona me queda perfecta). "Osea, tipo así, que soy fresa entre los nacos, pero naco entre los fresas, we, que osooo". Ves, a eso me refiero, mamadas, mamadas sin significado serio, solo burlas. Pero no, hasta los que mas me conocen de repente se quedan con eso y valí madres. ¿Que apoco se me da tan bien la actuación? Entonces voy a ser una riatísima en el drama, paso de ser niño bien a engendro de barrio en menos de cinco segundos ante el mundo, y qué mas se podría esperar si mis papás me tachan de drogadicto-alcoholico-promiscuo. No me digas que enserio estoy tan tirado a la desgracia, y sí, sé que me mencionarás que "cuando el río suena, es porque agua lleva", pero no me chingues, si el maldito río ni ha nacido, ni tiempo ha tenido para echarse mas que unas lloviznas y un par de bañistas que se decepcionaron por la falta de agua. Todo esto solo me hace reir, tanto de ellos como de mí, pobre parodia andante. A veces salen los comentarios bonitos, que "que chulos ojos", que "tienes una sonrisa muy linda", que "se ve que eres un niño muy noble", o las repentinas miradas y sobadas de verga en el metro dedicadas a tu servidor, y me vuelve a dar mucha mas risa, porque, ¿como es posible? y no lo digo con un tono puritano "velaperpetua", no, mas bien como verdadera incógnita, ¿porqué?, qué chingaos tengo. No, no quiero parecer mamón, pero no entiendo, así simplemente. Y la respuesta siempre será mi famoso "sonríe y di que sí", porque pues ´ora si que no me hallo.


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Las apariencias engañan...

Lo dijo I (asertivo) Kuri:: el 25 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , ,

Cuando era adolescente padecí un acné muy severo (creanme... Severo) no hubo tratamiento clínico que lo eliminara, practicamente me salían barros sobre los barros (verdad que si fue severo) independientemente de mi fisonomía o de si resultaba atractivo o no, mi apariencia (al menos del rostro) no era agradable, por supuesto el rechazo que viví no era generado por ningún estándar de belleza porque era un hecho, simplemente ese acné en mi rostro era feo. Ese rechazo creo en mi una inseguridad (de mi apariencia) devastadora que afecto mi capacidad de relacionarme, (en la escuela, el trabajo, blablabla) por ejemplo cuando buscaba trabajo si el anuncio decía (obvio todos) el clásico "excelente presentación" era suficiente para no asistir a las entrevistas demeritando (Yo mismo) mi preparación o mis capacidades.


En 1999 acepte trabajar en una compañía de telemarketing y claro, al estar detrás de una línea telefónica no batallaba (al menos frente a los clientes) con ese problema de apariencia, mi desempeño fue muy bueno (buenisimo) era el operador con mayor numero de ventas y para todos los demás (Y para mi mismo) era el mejor operador, me ascendieron hasta llegar a ser el (también) mejor supervisor de la empresa, por iniciativa propia comencé a prepararme y aprovechar cualquier oportunidad de estudios y aprendizaje que se me presentara, con esos estudios y sin darme cuenta (Yo diría que inconscientemente) se creo una Imagen al rededor de mí que comenzaba a opacar mi apariencia.


Años después (Ya con menos acné) me di cuenta que llamaba la atención de la gente, Yo percibía que no era por mi apariencia, algo raro sucedía porque en la calle, en el trabajo o donde fuese la gente en general me volteaba a ver y extrañamente en los antros (bugas) me buscaban puros chicos guapos ¡Y era Yo y no mis amigas (mujeres bonitas) el que ligaba! En ese entonces eso me emocionaba, principalmente porqué alimentaba mi ego y porque no tenía definida mi escala de valores para las relaciones.


En la ultima empresa para la que trabaje (Ya sin acné, pero si con cicatrices) tuve la oportunidad de relacionarme con gente de estratos sociales muy altos (empresarios, embajadores, blablabla) mi trabajo consistía en diseñar los interiores de sus casas y oficinas y así lograr el cierre de venta con mis productos, también fui el gerente con mayor numero de ventas, era (y no según la percepción de los demás) el mejor, a la compañía le cubría en lo económico y a los clientes sus necesidades, mis hechos me forraron una excelente imagen hacia la empresa y hacia los clientes que me recomendaban, ésto obvio comencé a transmitirlo a las demás áreas de mi vida, comprendí el propósito de mi existencía, estudíe para obtener certificaciones en diversos temas, y aprendí a relacionarme correctamente conmigo mismo para así hacerlo con mi entorno, comprendí también que lo importante de uno es la imagen (buen nombre, buenas formas y hechos, buenos sentimientos y emociones) y que la apariencia por más bonita que sea puede traer detrás de si todo lo que no deseamos para nosotros.


Hoy Yo si prefiero (claaaroooo chulas!!!) alguien que es guapo (y no tiene que ver con discriminar a nadie) porque estoy acostumbrado a ello (Quienes fueron mis novios son hombres muy atractivos) pero no me clavo en una apariencia (ni bonita ni fea) no es mi prioridad y por lo tanto no es lo que ocupo como método de conocimiento ni mucho menos para calificar a alguien, hoy mi seguridad (la misma que tuve desde siempre) no se ve afectada por lo que aparente, porque mi imagen es mucho más fuerte y apabulla a muchos que son muy guapos, porque ellos siguen confiando en su apariencia y no fortalecen su imagen.

Nuestro cuerpo es el resultado de todo lo que hemos vivido, es como una "diana" donde se clavan (como dardos) todas las palabras, gestos y emociones por las que hemos atravesado y es la principal herramienta que tenemos para transmitir (y recibir) mensajes positivos o negativos y correctos e incorrectos, aprender a utilizarlo nos beneficia a nosotros mismos, por supuesto una apariencia bonita ayuda pero no es lo prioritario, si hoy resaltas más la apariencia (tuya y de los otros) revisa el resultado de tu vida, de tus relaciones y preguntate si te gusta lo que ves, reconoce cuales son tus carencias para que puedas crecer como humano y si hoy (también) vives creyendo que no te importa lo que los demás piensan de ti, analiza si es una postura que te conviene, porque como individuos buscamos la aceptación (y aprobación) de los otros (lo que no es nada malo) por lo tanto trabajar por formar una imagen y no una apariencia que agrade y atraiga a los otros es lo correcto para cumplirte a ti mismo.

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Guevos.

Lo dijo Champy el 24 de marzo de 2010 , mientras ordenaba ,
Me rigen. Lo tengo claro y no batallo con ello.
Soy rudo por naturaleza, así nací, no lo elegí.
Me caga y siempre me ha cagado el humano evasivo (en el fondo o encimita igual y yo lo soy), el que le da la vuelta a todo.
La imagen?
La apariencia?
Guevos.
Y estos incluyen y/ó definen una personalidad.
A estas alturas del partido, cada vez me parece más difícil y veo mas lejano poder empatarme con alguien.
Ya tuve mi fortuna en la vida de haberme compartido con eso que tradicional y clichosamente dicen y llaman: “El amor de mi vida”
Ese ser con el que ideológica e intelectualmente me acoplé a mas no poder.
Luego de ese tipo de relaciones, por el humano defecto de la comparación, resulta difícil establecer cualquier vínculo afectivo.
Todos son o muy burritos o muy mensitos o muy jotitos o muy.... y acabas idealizando a ese ser con el que ya no se pudo continuar.
Siempre he tenido claro que busco un “Hombre”, y eso ha sido de toda mi vida, la raza, el aspecto u como quieran llamarlo nunca lo he requesitado, pero si soy honesto, debo reconocer que mis 2 parejas son del mismo planeta, y cuando alguien similar camina a mi lado, invariablemente volteo, pero es gusto natural, o preferencia subconsciente.
Si he de definir una raza (mejor varias) debería iniciar con el prototipo de hombre de Oriente medio...a lo largo de mi vida, descubrí cierta fascinación por la cultura persa, y sus hombres me parecen los mas bellos.
De ahí me seguiría con los soviéticos, igual, siendo un niño yo revisaba en los libros de historia y ciencias sociales todo lo referente a esas culturas para ver y analizar sus facciones, sus calaveras, lo cerrado de sus barbas, el maravilloso contraste barba-piel..
Así como ya tuve al que hasta hoy ocupa ese reservado lugar en mi vida, del mismo modo ya anduve por cielo mar y tierra esparciendo la semilla, y con ello, aprendí varias cosas:.
a) Los bonitos me dan gueva. El aura de todo me merezco por mi belleza hace que nomas no se me pare. Es mas, me dan ganas de madrear a esas locas que creen que uno como hombre lo que quiere es llegar a la cama y que abran las piernas, nada mas detestable (para mi) que eso.
b) Entre cogerme a un jotito (femenino) y cogerme a una vieja, mejor me cojo a una vieja, me gustan los hombres que se sienten hombres y que actúan como hombres. Para mi. Aclaro que respeto quiero admiro convivo y hasta promuevo al ser humano femenino y masculino independientemente del sexo que porte entre las piernas, pero para mi: Hombres.
c) Los mamados que se sienten (no precisamente que estén) bordados a mano normalmente son malos amantes. Dicen algunas teorías que el abuso de ciertas sustancias merma tanto su desempeño como sus proporciones, yo casi lo apoyo. Si se cree He-Man y agrega valor en la cama no me importa que tenga culebras en la cabeza, seguramente no lo volveré a ver y solo deseo que esa ocasión concluya de la mejor manera.
d) Entre el gordito, el delgadito, el guerito, el morenito y el seriecito, elijo al que tenga el valor de sostenerme la mirada.
e) No acostumbro ligar en lugares exclusivos para ello, si me invitan los acompaño, si ya estoy ahí, correspondo (soy Cortéz) con quien se atreva a abordarme, de ahí a acceder a algo mas, no.
f) Accedo a algo mas con quien tiene el recurso intelectual que me convence. El recurso no él.

Soy algo tosquito. Norteño de a devis, no es moda en mi. Mi tono y volumen de voz son un poco fuertes. Mido 1.85. Peso entre 88 y 93 Kg. Soy peloncito. Uso candado.

Mi apariencia es definitiva para bien y para mal en muchos ámbitos.

En algunos sitios soy la sensación. En otros soy ignorado 1000%.

Ni lo uno ni lo otro.

Mi tiempo es esparcido donde me da mi chingada gana. Odio los ghettos en todo sentido y de toda índole, el gay que solo en un lugar gay sobrevive descartado de mi vida. Voy a un lugar por elección, y voy a lo que voy, ni a exhibirme ni a ponerme en el reflector ni a autodescriminarme.

Soy yo en la calle o en el interior. Y si la elección depende de mi (99% de las veces), elijo en función de mi necesidad del momento, no de una preferencia sexual ni de un nivel de vida ni de un posible logro-ligue.

Para mi, tiene mas valor el tipo que me ve a los ojos aunque los calcetines no convinen con el pantalón, que el imbécil que anda muy combinadito y tiene caca en la cabeza.
A esos, los desprecio a la primera y a la primera oportunidad me los chingo.
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El espejo

Lo dijo Gus el 23 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , ,
"Cuando Narciso murió, vinieron las Oréades -ninfas del bosque-y vieron que el agua dulce del lago se había transformado en lágrimas saladas.
-¿Por qué lloras? -preguntaron las oréades.
-Lloro por Narciso.
-Ah, no nos preocupa que llores por Narciso -continuaron ellas. -Al final de cuentas, a pesar de que todas nosotras siempre corrimos detrás de él por el bosque, tú fuiste el único que tuvo la oportunidad de contemplar de cerca su belleza.
-¿Pero Narciso era bello? -quiso saber el lago.
-¿Quién mejor que tú podría saberlo? -respondieron, sorprendidas, las Oréades. -Al final de cuentas, era en tus márgenes donde él se inclinaba todos los días.
El lago se quedó quieto un momento. Finalmente, dijo:
-Lloro por Narciso, pero jamás había notado que Narciso fuera bello.Lloro por él porque cada vez que él se recostaba en mis márgenes, yo podía ver, en el fondo de sus ojos, mi propia belleza reflejada”.

 
Cuando era pequeño, el comentario que más recibía era "¡Pero qué niño más inteligente!". Muchos niños amarían ese comentario. Yo lo odiaba. En ese entonces, que conocía poco sobre esperar nada, lo que quería escuchar eran cosas como "¡Qué niño tan atrevido!" o "¡Qué niño tan creativo!", porque creía que lo era. Porque sabía que lo era.

Al ver el tema del día de hoy, pensé en abordarlo desde el punto de vista matemático de las proporciones, que tanto me fascina. Sin embargo, es tema conocido, más científico y menos sabroso en relación a mi experiencia con esto de la apariencia.  Así que pasemos a la mesa.

La apariencia no es más que un conjunto de rasgos que diferencian a un individuo de otro. Como en la Naturaleza todo tiene un fin práctico, sirven para garantizar que los rasgos que garanticen la mejor adaptación de un organismo a su entorno, sean transmitidos a la siguiente generación. Y tantán. Los mamíferos albinos serán rechazados por la manada y los menos fuertes o más pequeños será difícil que consigan pareja. La situación se complica cuando la pones entre humanos. Pero ya toqué el punto que prometí no tocar, vayamos por otro lado.

Una de las palabras que más me incomodaba que me dijeran era flaco. Sin embargo, durante mucho tiempo de mi vida lo fuí y, de acuerdo a algunos estándares, lo sigo siendo. Sin embargo, la cuestión es como me percibía. Hasta la prepa, nunca estuve consciente de que pudiera gustarle a alguien. Era, aunque nadie lo crea ahora, un niño bastante tímido de entrada. Entonces conocí la danza. Curiosamente, al mismo tiempo, me di cuenta de que las chicas me hacían insinuaciones, mismas que nunca creí serias. Y me embobaba viendo los cuerpos casi perfectos de dos de mis compañeros del grupo de danza y de uno de los "nuevos" de la prepa, que tenía no sólo un cuerpo increíble, si no una cara muy linda (y que además había sido alumno de mi mamá, uff). El tiempo pasó, acomodando con paciencia la vida y llegué a la Universidad. Comencé a darme cuenta de que, como fuera, ejercía un raro influjo en las personas, mismo que tendía a convertirse rápidamente en atracción sexual en varios casos. Tuve una novia (ahora mi mejor amiga), ningún novio y acostones periódicos. Nunca experimenté un rechazo hacia mi físico, más allá del que yo mismo tenía. Seguía siendo el flaco de mi casa y eso no me gustaba. A la par, comencé a darme cuenta de lo que provocaba mi mirada, mis ojos, mi sonrisa...y un raro imán sexual.

Más tiempo pasó, porque nunca pasa menos, y llegué a vivir al D.F. Conocí a quien fué mi pareja y supe más de miradas, de ojos, de reflejos. Aprendí que era un buen espejo. Inseguro como era aún del resto de mi físico, no aceptaba los piropos, no me los podía creer. Después de rechazar los de él y otros más de una vez, él dejó de hacerlos. Hasta después de un tiempo. Pero el amor, el tiempo y el miedo siempre hacen su tarea y comencé a darme cuenta de que no había mentira en los piropos, de que era bello como estaba y de que podía cambiar lo que no me gustaba. Algunos años y muchas rutinas de gimnasio después, me veía como era o como había querido verme: con un cuerpo más musculado, que conservaba su estética original. Entonces comenzó. Seguro siempre había estado ahí, pero no lo había visto: en la calle, en los antros, en los cafés, notaba como la gente rechazaba a algunos amigos o los ignoraban, mientras a mí y a mi pareja nos buscaban. Y también ocurría en los procesos de contratación de las empresas. Y en la fila para las hamburguesas. Me negaba a aceptar que fuera por su apariencia. Me negaba a aceptar que fuera por la mía.

Mi relación terminó como muchas cosas buenas terminan y entonces despertó el animal. En realidad nunca estuvo dormido del todo, pero ocurrió: llegaron muchos, amante, tras amante, con una facilidad que desconocía. Sin embargo, el miedo antiguo permanecía en el fondo, porque NUNCA me atreví a hablarle a alguien. El afortunado (desde su punto de vista, claro) era el que se atrevía a hacerlo. Y llovían los halagos, los piropos, las propuestas, el sexo. Y llegó el día, como en las telenovelas, que alguien se acercó y me propuso modelar. ¿Yo, en lo que consideraba tan banal? ¡Por supuesto que acepté, si la mitad de mi autoestima era una farsa! Y lo disfruté. Y mi familia lo desaprobó. Hoy entiendo que, al final, ellos seguían viendo al niño inteligente y yo, por primera vez, me había topado con alguien que decía "¡Qué niño tan bonito!". Así de simple. Vinieron después los shows, el baile como gogo dancer, fotos y fotos que están perdidas en la vastedad del espacio cibernético. Y más propuestas: Y más miradas. Y encontrarme con que, dependiendo del estándar, eres una belleza o uno más. Y que los estándares sirven para pesar vacas, hacer coches y contratar modelos brasileños. Y no sé ni cuando ni como, entendí que las miradas se perdían en mí, pero yo no me perdía en ellas. En realidad, nunca me había movido del punto de inicio: soy mi mirada y lo que les gustaba a los demás era su reflejo en ella. Seguía siendo, por encima de todo, un buen espejo.

Somos lo que creemos que somos. Cuando comenzamos a medirnos con estándares de los demás, comenzamos a convertirnos en lo que ellos creen que debemos ser. La apariencia, con su base biológica, no dejará nunca de contar. Pero no tenemos que olvidar que lo escencial es invisible para los ojos.

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La cuenta por favor...

Lo dijo Life in Paradise el
Chicos se me hace tarde y debo irme, pero no sin antes darle las gracias por estos 4 meses casí donde me la pase de pelos con ustedes.
Gracias a todos los lectores y de verdad fue padre formar parte de este proyecto tan padre, a mis compañeros muchas gracias.

Saludos y sigo en mi blog personal que he tenido un poco abandonado.

David

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Las apariencias, la imagen y nuestro fondo...

Lo dijo I (asertivo) Kuri:: el 22 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , ,
Esta comprobado que reaccionamos positivamente ante una persona con una apariencia agradable, mientras más guapo (según los estándares de belleza) mayor será la aceptación y (por increíble que parezca) la credibilidad que tendrá frente a los demás. De entrada (y en mayor medida) para todas las relaciones de nuestra vida (amistad, sexo, romance, trabajo, blablabla) preferiremos alguien que tenga super bodycito & niceface o que (aparente) tener dinero a alguien feo (y de menos recursos).


A partir de esto discriminamos (voluntariamente y no importando la apariencia propia) a quienes no entran en los estándares de belleza que (para nosotros) nos creamos como validos. Seguramente los comensales de esta mesa y nuestros invitados nos hemos visto (Pendejamente y por una apariencia física que no escogimos) favorecidos o perjudicados en distintas áreas de nuestra vida por este (para Mí) mal aplicado concepto.


Apariencia o Imagen ¿En cual te basas? ¿Cual es tu historia, de que lado de la moneda te ha tocado estar?

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Baile de máscaras.

Lo dijo Noé el 19 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , ,
El reloj de péndulo en la sala dio 11 campanadas. Un enorme candelabro de cristal veneciano iluminaba la sala entera. Aunque afuera el viento soplaba inclemente y los alrededores de la hacienda tenían un aspecto lúgubre, dentro de la casa había un ambiente de particular algarabía. Ya los músicos habían tocado durante la velada su repertorio de valses, corridos, polkas y huapangos. A petición de muchos, habían tocado 3 veces seguidas "El Ayancual", polka muy popular en aquella época.
De pie en lo alto de la escalera, altiva como siempre, Úrsula Galván pasaba revista a las personas presentes en el evento. Había vuelto de una estancia de más de 6 meses en Europa, y el viaje en el vapor la había dejado agotada. Sin embargo, al ver una enorme manta extendida en el vestíbulo con la leyenda "Por ti, Úrsula", su ya de por sí muy inflamado ego adquirió proporciones dantescas. No estaba sola, la acompañaba su nuevo amante, un naviero sueco que no hablaba español, chapuceaba en francés y cuyo inglés era ininteligible. Úrsula encontró muy conveniente comunicarse con él por lenguaje de manos, del cual ambos tenían conocimientos.
Mujer férrea, inescrupulosa y por lo mismo autoritaria y ambiciosa, había logrado hacerse con el tiempo, de más de la mitad de las tierras del estado. Las cabezas de ganado de su propiedad se contaban por miles. Y no le temblaba la mano al momento de hacer valer la ley que imperaba en esa región: la suya. Ya se tratase de reses, tierras, mansiones u hombres. Lo que se proponía obtener lo conseguía, no importando sobre quién tenía que pasar.
Trató de ubicar quiénes eran los invitados pero se trataba de un baile de máscaras. Sin embargo, le llamó la atención que dos personas no las llevaran. Una de ellas era Carmelita Saldívar, esposa del dueño de la fábrica de puros más grande de la región (quien, dicho sea de paso, fue su amante). También estaba Braulia Camarillo y Almudena, por quien siempre sintió una abierta antipatía y quien en ese momento se hallaba retocándose el maquillaje. “Y en público, como la mujerzuela que es” pensó Úrsula al verla aplicándose el rímel, un nuevo cosmético que apenas había sido inventado unos años atrás.
Al bajar la escalinata sintió un olor particularmente desagradable. Sin embargo, prefirió pasarlo por alto, dado que le causaba más desagrado tener que saludar de beso a Carmelita y a Braulia, quienes ya estaban junto a ella. Después de los besos y abrazos ceremoniosos las tres sacaron sus abanicos y se hizo una especie de silencio incómodo.
-¿Y qué tal Europa, querida?-preguntaba Carmelita mientras tomaba del mesero una copa de champagne.
-No es de tu incumbencia. Pero he de decirte que los franceses son cada vez mejores amantes-fue la respuesta de Úrsula.
-Claro, no te basta con haberte revolcado con mi marido....
-Porque tú nunca lo has dejado satisfecho, mustia!!!
Braulia no pudo menos que reir a carcajadas por la situación. Cosa que irritó sobremanera a Úrsula.
-¿Soy acaso alguna maldita payasa?- increpó.
Si las miradas mataran, Braulia habría caído acribillada en ese momento. Pero para cabrona, cabrona y media.
-No, mi cielo santo. Hasta para ser payasa se requiere de escuela. Cosa que tú no alcanzaste.
-Bueno, ¿es que hemos de estar discutiendo todo el tiempo? ¿Por qué no podemos llevarnos como antes?- fue la queja de Carmelita.
-¡NADA podrá ser como antes!-fue la respuesta de Úrsula.
La orquesta cambió repentinamente su repertorio y comenzó a tocar un tango: "La morocha". Úrsula hizo una seña a Braulia:
-Ahí está, música de prostíbulo. ¡Seguro que te han de salir magistrales los pasos!
-A más de una, si es que a putas te refieres....respondió aquella maliciosamente.
-¿Y quiénes son todas estas personas? No logro ubicarlas...
-Son invitados que vinieron gustosos al saber que se trataba de algo en lo que estarías presente...fue la respuesta de Carmelita. Su rostro, a la luz de las velas, tenía un semblante poco sano que perturbó ligeramente a Úrsula.
Aunque observaba que los invitados conversaban animadamente unos con otros, y que otros tantos bailaban al son de los músicos, había algo en el ambiente que no le permitía sentirse totalmente a gusto. Sólo atinó a comentar:
-Esta gentuza luce muy animada!!!
La respuesta de Braulia la desconcertó:
-Tomando en cuenta que nos mataste a todos, cabrona!!!
De súbito, las máscaras de los asistentes cayeron al unísono al suelo, dejando ver primero sus sonrisas, que después se fueron transformando en terribles muecas. Sus rostros empezaron a desfigurarse, a la par de que, en forma de corro, iban rodeando cada vez más estrechamente a Úrsula. Sí, ahora los identificababa. Algunos acribillados, otros asesinados ex profeso por órdenes suyas, otros envenenados y otras tantas personas que sucumbieron ante los maleficios de negra a los que tanto era afecta conjurar. Sí, ella había tenido que ver con la muerte de todos y cada uno de los presentes en esa fiesta.
Varios pares de manos frías y cubiertas de una especie de sudor pegajoso la sujetaron firmemente. Gritó pidiendo ayuda. Volteó en todas direcciones en busca de su amante sueco, esperando que fungiera como héroe, que sacase su revólver y los acribillara a todos. Momento....¿de qué serviría? ¡Ya estaban muertos! Gritó aun más fuerte, llamando a su amante. Grande fue su sorpresa cuando uno de los asistentes la sujetó de los cabellos y le hizo levantar la mirada, para encontrarse con el cuerpo inerte del sueco colgando del candelabro.
De inmediato ubicó todo. Aquello no era una celebración en su honor, venían a pedir su alma. No había fiesta fastuosa porque la hacienda llevaba mucho tiempo en decadencia. Y su lujoso vestido no era más que los harapos que llevaba desde que había perdido la cordura semanas atrás, cuando hasta sus criados la abandonaron al ver sus crecientes desvaríos. Y aquello no era realidad…era sólo un sueño.
Despertó violentamente, con un grito desgarrador. Miró a su alrededor. Oscuridad completa. Se hallaba dentro de su dormitorio. La respiración agitada. La pesadilla la había sacado de su locura momentánea. Se hallaba cuerda, al fin. Sola. Trémula, encendió la lámpara de cabecera.
Una sensación de estremecimiento cada vez más intenso invadió su cuerpo. Las paredes del cuarto empezaron a trepidar, a la par que el ambiente se enfriaba y el aire se enrarecía. Una suerte de arpegio infernal comenzó a oírse en la habitación, primero tenue y después más claro, hasta volverse ensordecedor. Los cuadros en las paredes adquirieron aspectos siniestros, el candelabro cayó del techo y los sillones y mesas cambiaban de sitio frenéticamente. Sintióse atraída por una especie de vórtice proveniente del espejo de cuerpo completo de la habitación. En tanto que escuchó un estruendo de cristales rotos y veía estupefacta a un enorme macho cabrío negro irrumpir en la pieza, erguirse como persona y pronunciar sentenciosamente con voz cavernosa:
-LLEGÓ TU HORA!!!
Un grito que pugnaba por salir de su garganta quedó sólo en intento. Sintió que el vórtice del espejo la atraía aun más, en tanto que una enorme mano invisible oprimía su pecho como si quisiese arrancarle el corazón de un solo jalón. Más vidrios rotos, más objetos cayendo, más utensilios que volaban por los aires. Finalmente cayó al suelo y simplemente no supo más.
Amanecía. Aullidos lejanos de coyotes daban la bienvenida al nuevo día. La débil luz solar incidente comenzó a filtrarse entre las cortinas de la casa. Las notas de un vals de Strauss, "Mephistos Höllenrufe", eran ejecutadas en el piano de la sala. Curioso, dado que desde hacía varias horas no había un solo vivo dentro de esa casa….

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El Elevador

Lo dijo Carlos el 15 de marzo de 2010 , mientras ordenaba ,

Banco de la Ciudad. 5 PM.

Un hombre rubio, aproximadamente 35 años, bien vestido, usando unas gafas color oscuro entra al Banco de la Ciudad, al mismo tiempo Sara Cortinez, la agraciada hija del presidente, y Raúl Velarde, "el de administración", salen del cuarto de copias del primer piso, después de una plática sobre el futuro y una sesión rápida de besos. En ese instante bajaba de su auto Marcos Serrano, acompañado de su inseparable san bernardo, Abel, regresaba de la comida y era urgente que llegara a su oficina e hiciera unas llamadas, no se sentía bien. Tomó el elevador en el estacionamiento, entró acariciando a su fiel amigo y presionó el botón que mostraba un número 9. Dentro hacía demasiado calor, se desabrochó el botón de su camisa y deshizo un poco el nudo de la corbata, ya no encontraría a muchos de los peces gordos de la compañía, así que no importaba que se desarreglara un poco. —Siempra la misma pinche canción— se quejó el abogado —Me echaron a perder la canción Abel, "My Favorite Things" ya nunca será lo mismo. Ahora odio a Coltrane—. Sonó la campanilla del elevador, planta baja. El hombre rubio bien vestido entró al pequeño elevador —Guten abend— dijo al entrar, Serrano respondió con una sonrisa forzada, odiaba que el banco se empezara a llenar de güeritos pendejos que le quitaban el trabajo a la gente chambeadora del país, pero que le podía hacer, si se quedaban era porque eran mas chingones, y punto, por mucho que le doliera. El rubio presionó el botón con un número 10—El piso del presidente— pensó inmediatamente Serrano, sin darle mucha importancia. Sabía que estaba prohibido, pero le dieron ganas de sacar un cigarro, por el simple gusto de tenerlo en la boca. Al sacar la cajetilla de entre sus bolsillos,tiró un pedazo de papel, no quería levantarlo pero el güerito lo había visto —Ni madres que se quedan con la idea de que somos un país de puercos— se agachó por le papel, levantó la mirada para disfrutar la lección que daba al rubio, cuando vió, tapado solo un poco por el saco del güero, el mango de una pistola.

Adolph no tenía idea del porqué iba a hacerlo, pero tenía qué. Mataría al presidente del Banco de la Ciudad, no había pagado lo que debía y en esto de la mafia, había reglas y las reglas tenían que cumplirlas, si no, les tocaba. Pensaba en el porqué había decidido llegar a este país, y como las cosas tomaron tales direcciones. De un día a otro se vió amenazando y eliminando gente, cuando el solo quería empezar de cero de una manera tranquila. Pero bien que le convenía a los mafiosos, entre tanto chacal un güerito era menos esperado como delincuente. Adolph se sentía incómodo junto a este señor pasado de peso y su enorme perro, y mas aún en el bochorno de aquél pequeño espacio. Quería acabar con su trabajo e irse. Sonó la campanilla del elevador, primer piso. Entraron dos jóvenes que parecían extremadamente felices. Por un momento Adolph se sintió aliviado al ver a estas personas sonrientes, pero pronto terminaría ese sentimiento cuando el jóven presionara también el botón con el número 10. —Trauzeugen— también ellos, si intervenían tendrían que afrontar las consecuencias.

Sara y Raúl estaban felices, por fin declararían su amor al padre de Sara, ese importante hombre de negocios al que todos los ex de ella tempian acercarse. Ella siempre supo que el que se pusiera los pantalones y hablara con su padre, sería el indicado, y quien sería sino Raúl, al que todos conocían cono "el de administración" porque nadie se acordaba de su nombre, solo aventaban el papeleo a su escritorio, ya el se las arreglaría como pudiera. Se reunían diario a la hora d ela comida en el cuarto de copias, ya fuera para platicar un poco, o para sacar todo el estrés laboral con sus besos, que luego se transformarían en sexo intenso y sin medida, sobre el escritorio de papeles poco importantes. Podría parecer difícil pero le encontraron la maña y ya sabían cómo y a qué hora, quince minutos después de iniciada la hora de la comida, justo después de que saliera la señora del aseo, cerraban el cuarto de copias, prendían un pequeño estéreo siempre con la misma canción...I wanna fall in love with you, el "Wicked Game" de Chris Isaak. Ese día serían solo unos besitos, pero Sara quería llegar impecable con su padre, sacó antes que nada, como era su costumbre, su rimel y un pequeño espejo. No le daría tiempo de mas, antes de llegar al piso 7 el elevador se detuvo, inmediatamente se encendió una luz roja.

Banco de la Ciudad 5:15 PM

No podría describir este momento mas que con una palabra: Intenso. Y es que no era para mas, se unieron cuatro ciclones ahí dentro, cada uno de orígenes distintos pero ciclones afin de cuentas. Quien iba a pensar que la Sarita resultara claustrofóbica, pobrecita la niña, empezó a dar unas aulladas, que arañar paredes, que morder al novio, y este bien espantado nomás la abrazaba, que tal si se le lanzaba a alguien. Serrano desde el principio empezaba a sentir mas y mas calor, se tuvo que desabrochar un par de botones de la camisa y se empezó a dar airecon la mano, jadeando y jadeando, pedía agua, pero quien demonios iba a llevar agua. El único que permanecía terriblemente tranquilo era el ojiazul, como si estuviera acostumbrado a situaciones de esta especie. Poco mas de doce horas estuvieron atrapados en el elevador, hasta que alguien tuvo una brillante idea, pero esa idea sería lo último, antes ocuerrieron algunas cosas. Aproximadamente dos horas después del apagón, después de que Sara se tranquilizara, que Serrano se medio encuerara por el calor, y que el güero siguiera callado a pesar de los intentos que hacían todos por hablarle, Serrano se desplomó. Tanto calor acabaría finalmente con sus matratadas y taponeadas arterias. Solo parecía como si se estuviera quedando poco a poco dormido, se fué inclinando lentamente, hasta quedar desparramado en el piso. Nadie le prestó a tención, por lo mismo de la naturalidad, sino hasta tres, casi cuatro horas después, que la masa amorfa de Serrano no se movía para nada. Sara que era la que mas cerca estaba de él, fué la que trató de despertarlo, pero ya sería demasiado tarde, habría sido este el último de los infartos del señor Serrano, el que por fin lo vencería. Si bien, Serrano era de los hombres menos queridos en aquél lugar, Sara no pudo contener un grito. Su ya de por si gracioso rostro, debido a la corredera de maquillaje por tanto sudor, se vería aún mas grotesco con las muecas de dolor, y tanto grito. Raúl solo se acercaría a ella, dudando si abrazarla o no, porque el calor estaba muy cabrón y no quería sentir mas, pero se decidió hacerlo. Ella inmediatamente correspondió el abrazo y empezó a llorar en los hombros del jóven. El güero solo se había quedando mirando la escena, hasta que se levantó de la esquina donde se encontraba y sió un par de pasos hasta el cuerpo. Se arrodilló frente a él e intentó levantarlo, pero cual sería la sorpresa, que de repente se le cae semejante calibre 45. Ahí fué cuando se armó bonito, nadie sabía como reaccionar. Raúl solo se quedó mirando la pistola, el güero veía a la pareja, aún sosteniendo el cadáver; la primera en moverse fué Sara que rápido tomó el arma y apuntó al güero. Y que se arma la campal, cae el cuerpo de Serrano y el güero se abalanza sobre Sara, esta agarra firmemente la pistola pero no dispara. Y ahí se están intentando arrebatar la pistola, mientras el inútil del Raúl solo se queda viendo, pero por cosas del destino, que se le prende el coco y agarra la bolsa de su novia, creo yo que esperando encontrar algo útil, pero lo único que sacó fué el rimel y que se lo lanza al blanquito en la cara y le pica un ojo. El güero cae hacia atrás, soltando la pistola, pero Sara también cae por el forcejeo, y tira la pistola. ¡Pum! Se dispara una bala hacia el techo, Sara se desmaya por el susto. El güero también asustado, se queda tirado en el piso, Raúl aprovecha y agarra la corbata que Serrano había tirado al momento de medio desnudarse y la usa para amarrarle las manos al güerito. En medio de tanta confusión nadie notaría que comenzaba a sonar una canción... Amor de mis amores, amor mío que me hiciste, claro, como siempre, Margarita llegaba a salvar el día. Era el tono del celular de mi amo. Me acerqué a él, y justo estaba tirado a su lado el aparatito, de seguro por tanta movedera que le hicieron al difunto. Pero bueno, para lo que sirvió, pude picarle al botón de contestar, pero como soy un perro y aunqie les puedo contra esta historia, las palabras no se me dan tan bien, ni me entendió nada el que estaba llamando, pero seguramente se asustó al escuchar tanto grito en lengua germana y majadería en español. Serían masomenos las 6 de la mañana cuando regresara el sistema electrico y el elevador vovlira a andar como si nada. El güero ya se había resignado y prefirió dormir, Raúl no pudo pegar el ojo en toda la noche cuidano al delincuente y a Sara, que despertó de su desmayo por unos minutos, para después quedarse dormida. Y Serrano, pues Serrano ya estaba mas que muerto.

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¡Extra, Extra! Perro hereda millones... Se anuncia boda de la hija del empresario Cortinez... Muere el importante abogado Serrano... Atrapan a miembro de la mafia... Los 4 periódicos mas importantes de circulación nacional, en su edición vespertina, se repartirían ese día las primeras planas, ashora sí, para entender la historia completa, tendrías que comprarlos todos.

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Bonus post

Lo dijo Gus el 10 de marzo de 2010 , mientras ordenaba ,
¡Hoy, sí hoy! Hoy es el cumpleaños de nuestro querido Chachacharlie y aunque en algunos países sigue siendo menor de edad, en el nuestro ya puede chupar desde hace uno (bueno, eso lo hacía desde antes, pero ya puede ingerir alcohol).


¡¡¡FELIZ CUMPLE, CHARLIE!!!

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Cuando el búho canta

Lo dijo Gus el 9 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , ,
- Eu não falo espanhol muito bem
Pero yo sí hablo portugués. De todas formas, a ninguno de nostros nos importa. Mañana, cuando todo esté terminado, no importará en que puto idioma nos tronamos a la rubia. Carlo, ligeramente mojado en sudor, voltea a ver al búho. Nos va a cargar la chingada, musitó Carlo. Nos va a cargar la chingada, repitió el búho.

A mi me pasa lo mismo que a usted, canta Eugenia León en el estereo de Carlo. Será porque lo mismo nos pasa a los tres. Mañana nos veremos los cuatro: Carlo, Cenizas, el búho y yo. Carlo y Cenizas desonfiarán de todos. Yo iré confiado en que no me toca morir y el búho, bueno, el búho no sabemos. Lo único que sabemos es que es un búho que habla y escucharlo hablar ya se nos hace tan común como respirar. Aunque claro, no entendemos por qué putas madres casi siempre sólo repite lo que decimos. O lo que pensamos. Mientras, nos toca organizar la muerte de la rubia. ¿Por qué Dios o el Diablo ponen la vida de una mujer en las manos de tres hombres y un ave? ¿No se supone que esté en las manos de ellos? ¿O por lo menos en las manos de ella misma? Lo que sabemos es que Carlo nos trajo el trabajo. Y sabemos que nos toca ejecutarlo, porque el búho está siempre atento a lo que hagamos. Y todos creemos que es el encargado de vigilarnos. Creemos, pero no sabemos. Ya Cenizas y Carlo han intentado atrapar al búho, pero es imposible. Nunca duerme, siempre está alerta. A puta que parió, ha dicho decenas de veces Cinzas, Cenizas, cuando no logra atrapar al búho.

Es cuestión de horas que todo termine, pienso. Todo termina, dice el búho. Reviso el arma, la sopeso. Las armas se sienten más pesadas de lo que son cuando cargan un muerto desde antes. Cenizas ha salido a la calle. Son más de las cuatro de la mañana y el silencio me envuelve, amenazador. Siento un temblor, uno ligero, en la mano derecha. Te veo a las 5:30, le digo a Carlo y salgo a la oscuridad. El búho me sigue. Seguro sabe que yo no intentaré matarlo. La calle es la penumbra, el sereno camino hacia la muerte.

Camino durante más de una hora y me detengo frente a la entrada de la casa de la rubia. Creería que ya viví esto. Mientras espero, escucho a lo lejos, apagados, unos acordes de La gota fría. A los pocos minutos, veo las siluetas ya conocidas aproximarse. Es mi señal para forzar la puerta de la entrada. Atravieso el jardín completamente a oscuras. Siento al búho volar por encima de mi cabeza. Dice algo que no entiendo. Abro la puerta principal y me dirijo hacia la habitación. Un hilo de luz se filtra por debajo de la puerta. Es muy fácil saber cuando alguien va a morir, se siente en el aire. Preferiría disparar a través de la puerta y terminar con todo, pero tengo que entrar, asegurarme de terminarlo, saber que la rubia está del otro lado de la puerta y encargarme de ponerle una bala en la cabeza. De pronto se escucha un sonido dentro de la habitación. Es la melodía de La vie en rose. Supongo que es una alarma. Claro, son las 6 de la mañana, ya debería de estar adentro. Alguien ha silenciado la alarma. La rubia está despierta, eso era claro. Siento un ligero temblor en la mano derecha. Siento que ya lo viví. Aviento la puerta con el pie. La rubia está de perfil a mi, poniéndose rímel en las pestañas, serena. Sereno es el camino. Te habías tardado, dice con la mirada fija en el espejo. ¿Sabías que vendría? pregunto. Sabía que vendrían todos, contesta. Las siluetas de Cenizas y Carlo aparecen en la puerta de la habitación que da al jardín. El búho se a posado en un perchero. Sabíamos que vendrías. Era inevitable. Entonces voltea y me mira con su horrible cara de búho. Y Carlo y Cenizas salen de la oscuridad con sus ojos de búho mirádome. Disparo y vuelvo a disparar a los cuerpos en el suelo, pero ya están muertos. Y los tres toman mi alma con sus garras y un cuerpo cae entre los cuerpos sangrantes. Quiero gritar, pero no puedo. Sólo escucho que el búho repite: era inevitable.

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EL TEMA DE LA SEMANA

Lo dijo Antonio Fidalgo el 8 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , , ,
Hoy el mundo da otra vuelta…y nuevamente me toca imponer mi santo criterio para el tema ha desarrollar,, así que siguiendo la escuela de GUS, no se trata de desarrollar un tema, sino una historia de estilo y genero por supuesto libre pero que debe de cumplir con lo siguiente…

a) cinco personajes, uno de ellos no habla el mismo idioma que los demás y otro es un animal parlante.
b) Hay una pistola y un rimel en la trama
c) La acción ocurre entre las 5pm y las 6 a.m. del día siguiente
d) Se deben de mencionar incorporadas al texto tres canciones (la info de las mismas se puede poner al final, tipo créditos de película)
e) Un personaje debe morir.

Ja!!! Ahí esta….la mesa esta servida…

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Los hijos de Doña Leonor

Lo dijo Jaime Rivera el 5 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , , ,
Pancho tenía una cara de esas que uno prefiere no mirar. Hasta eso, no era tanto por los barros, ni por las múltiples cicatrices que le habían dejado en conjunto la varicela, el acné y alguna que otra costra que se había arrancado. No; era algo más. No tenía defectos congénitos ni tumores. Tenía alguna que otra mancha de sol. Su cutis era graso y sudaba mucho, así que un brillo le cubría el rostro casi el día entero, pero tampoco eran esas las razones para que la gente prefiriera no voltear a verlo. Había a quien le incomodaban un poco sus patillas largas, muy al estilo setentas, haciendo juego con su melena envaselinada, pero incluso eso se le habría perdonado. Los dientes chuecos y amarillentos eran una característica que todos en el pueblo compartían, así que eso tampoco saltaba mucho a la vista cuando se le estudiaba. El bigote escaso y mal cuidado era común para los muchachos de su edad; estaba por cumplir veinte años. La nariz aguileña y medio torcida era más un símbolo de honor que un defecto, puesto que se la habían dejado así en una pelea con los muchachos del pueblo vecino, con el que había una rivalidad añeja. Pancho era el que había dado más golpes, pero también el que había recibido la mayoría del maltrato. No; la nariz, si acaso, era algo que anunciaba a todos que él era un digno ciudadano de San Honorato El Alto. Eran los ojos.

Pancho no era bizco, pero como si lo fuera. Era lo que ahora todo mundo llama débil visual, por aquello de la corrección política, pero que sus amiguitos de la primaria acostumbraban describir diciendo: ¨Ay mamá, es que un ojo le baila y el otro le zapatea¨. Su debilidad visual era producto de una especie de catarata que le cubría parte de la córnea en ambos ojos. Ello le impedía ver correctamente con los ojos puestos en la posición común: de frente. La cosa es que ambos ojos tenían una obstrucción en lados opuestos y Pancho debía ajustar el ángulo con el que veía para poder enfocar los objetos colocando sus ojos en posiciones que habrían sorprendido al mejor de los contorsionistas. Obviamente, los músculos oculares se le cansaban pronto y cada ojo terminaba por comenzar a temblar, al principio sólo un poco, y después con más intensidad. Por momentos, Pancho sin darse cuenta, tenía que darle preferencia a la imagen recibida por alguno de los dos ojos; normalmente era el derecho. Cuando ello sucedía, el ojo izquierdo, digamos que se iba de vacaciones y se ponía a examinar los alrededores, como con curiosidad autónoma.

Ya se podrán imaginar a Pancho, mirándolos fijamente con el ojo derecho; un ojo cansado que trata de mantener la posición pero que da brincos como si fueran estertores de muerte, mientras que el ojo izquierdo parece niño con síndrome de déficit de atención. Si han logrado crear la imagen correcta, podrán notar que es cierto: cualquier defecto físico era eclipsado por la incomodidad de no saber adónde dirigirle la mirada.

Uno está acostumbrado a mirar a la gente a los ojos, pero al mismo tiempo se nos ha enseñado a ignorar los defectos de las personas; especialmente si son defectos por alguna discapacidad o cosa por el estilo. A la mayoría de  los habitantes del pueblo les resultaba hasta cierto punto fácil no voltear a verle las piernas a Don Nabor, que camina con muletas, o no verle el brazo al tullidito que pide afuera de la iglesia. A la puta que se para en la esquina opuesta a donde está la cantina, es fácil no voltearle a ver las chichis caídas, de tanto cliente que se las ha magullado. Y hasta a Doña Gasparita, la de las tortas, era fácil no verle la cicatriz que tenía en el cuello, producto de una mordida de un perro rabioso, de esos que les llaman ¨perros del mal¨ y que nomás se dejan venir, así, sin avisar, y que todo mundo le decía ¨ay, Gasparita; por poquito y ni la cuentas¨ porque entre las inyecciones de la rabia y lo delicado del lugar donde la habían mordido, pues sí se puso bastante grave.

Pero los ojos de Pancho eran como un razonamiento circular. Queriendo ignorar sus defectos, comenzaba uno viéndolo a los ojos, pero instantáneamente nos venía a la mente que era justo ahí donde estaba el problema. Desviábamos la mirada y luego luego la culpa nos venía, puesto que era obvio que Pancho se daría cuenta que no lo veíamos precisamente porque sus ojos andaban salte y salte. Entonces le regresábamos la atención a los ojos y para cuando esto sucedía, ya no sabíamos ni qué nos estaba diciendo Pancho. Entonces le tenía uno que preguntar ¨perdón Panchito, es que están haciendo mucho ruido estos chamacos; ¿qué me decías?¨  Pero todos sabíamos, y Pancho también, que en realidad no le habíamos puesto atención porque estábamos tratando de contener la risa; porque nos habían dicho un par de días atrás que los ojos de Pancho saltaban al ritmo de ¨La raspa¨ y justo entonces la canción nos estaba sonando en la cabeza, y era cierto. Ahí andaban los ojitos, salte y salte, y no perdían el compás. Porque eso sí, les sería dificilísimo mirarlo a uno fijamente, pero mantener el ritmo de ¨La raspa¨ no les parecía una hazaña mayor. Y ya pensábamos que probablemente si alguien le sacara película a sus ojos y la pusiera frente a un conjunto musical, hasta podría dirigir, como lo hacen con batuta y todo, los músicos más estudiados, porque para eso no hacía falta tanto saber de música como el mantener la cadencia correcta, y eso lo hacían muy bien los ojos de Pancho. Eso, y ensartar agujas. Bueno, obviamente, Pancho ensartaba el hilo con las manos, pero nadie en el pueblo era capaz de ensartar el hilo en una aguja de coser tan rápido como lo hacía Pancho. Más tardaba Doña Jovita en decirle ¨Panchito, mira que tengo esta...¨ que ya Pancho le estaba dando la aguja ensartada. Claro que a veces su rapidez rayaba en lo ridículo porque en más de una ocasión le terminaban diciendo ¨ay, tú, atarantado, que no era ese color el que quería...¨ pero ya eso era otro cantar, porque de todos modos, la aguja quedaba lista en cosa de instantes. Instantes en los que Camilo, el hermano de Pancho aprovechaba para bromear con quien estuviera alrededor.

Camilo era una bala con los chistes. Entretenía a todo mundo con sus ocurrencias. Se sabía miles de ¨colmos¨ y bromas para niños; un montón de chistes rojos para contar en la cantina, y uno que otro chascarrillo ingenioso para contarle a Don Gumersindo, el cura de la parroquia quien fungía también como maestro de la escuela por falta de personal que quisiera irse a refundir a este lugar tan lindo, pero tan lejano de la capital.

Camilo era gemelo de Pancho, pero no idéntico. Pancho y Camilo se parecían porque llevaban los mismos genes, pero ahí acababan las similitudes. Camilo era más alto, de cuerpo más atlético, con un cutis perfecto y rasgos de modelo; tenía sentido de la moda, o al menos lo que estaba de moda en el pueblo, que es lo que cuenta en estos casos, y aunque tampoco le salía barba ni bigote, ni siquiera hacía el intento de dejárselos crecer.

Camilo además no tenía debilidad visual alguna. Pero su encanto acababa ahí. Camilo era un reverendo hijo de puta, con perdón de Doña Leonor, la mamá de Pancho y Camilo, que por cierto, es muy devota. Camilo es de los que Doña Perla, llama ¨gozadores¨. Doña Perla es una extranjera de alguna isla del Caribe que llegó al pueblo hace más de 30 años, pero que todavía todo el mundo la considera ¨fuereña¨ porque sigue hablando como la gente de la costa.

Gozadores, les dice Doña Perla a los que se van con quien les dé cariño, ya sea éste un Don o una Doña. Claro que Camilo era muy discreto, o quizás no tanto, porque todo el mundo lo sabía, pero al menos todos guardaban las apariencias perfectamente bien y sin ningún apuro. Por lo mismo, Camilito, como la mayoría lo conocía, tenía las puertas abiertas de todas las casas. Al parecer, era muy bueno en las artes camísticas. No le faltaba recomendación. Era de esa gente que solito se te cuela entre un ¨hola¨ y ¨ah, chirrión, ¿qué pasó?¨ pero que dejaba a todos con una sonrisa en la cara. Camilín, el buen amante. Camilín, el gozador. Si le hubieran dado oportunidad a Pancho, habría demostrado que él no sólo era mejor que Camilo en la cama, sino que además estaba mejor dotado. Sin embargo eso sólo lo sabía Doña Leonor,  y no por incesto ni mucho menos, sino porque ella era la única que lo había visto desnudito desde que nació.

De bebé, Panchito parecía tener tres piernitas. Sin exagerar, cuando a veces se le confundía cuál de los dos cuatitos era Pancho y cuál era Camilo, Doña Leonor les revisaba el pañalito y la duda quedaba despejada. Pero insistimos, eso sólo lo sabía Doña Leonor,  y fue un secreto que se llevó a la tumba. Panchito era un amor de muchacho. Cualquier favor que se le pedía, ahí iba Pancho a hacerlo, con buena cara y mejor disposición. No había chamaco más sincero ni más humilde en el pueblo que Pancho, y eso lo sabían todas las muchachitas.

Pero ni la mejor disposición ni el alma más noble podían hacer que la gente olvidara los ojos de Pancho. Apenas Pancho fijaba los ojos en una chamaca, o bueno, intentaba medio fijarlos; o dejémonos de cosas, apenas Pancho se interesaba en una chiquilla, ella le salía con el cuento de que era muy lindo y muy bueno y muy todo lo que usté quiera y cuente, pero que ella lo veía como amigo. Y de amigo no lo bajaba nadie. Gran amigo, por cierto. Muy leal y valedor. ¿Pues no sé partió la cara para defender el honor de la Anita? La hija de Don Jacinto. Que por cierto era bien puta, pero eso no quitaba que fuera del pueblo, y cuando cualquiera que no fuera del pueblo; cualquier forastero, sobre todo si venía de San Honorato El Bajo, el pueblo rival, osaba poner en duda la virtud de cualquier local, especialmente una chiquilla, por más puta que ella fuera, sobre todo tan arrabalera como había salido la pinche Ana, que sí se las mamaba, pero bueno, eso no es el caso.

El caso es que cuando cualquiera se atrevía a poner en duda el honor de alguien del pueblo, había que salir a la defensa. Esa vez, el comentario se lo habían hecho a Camilo, y Camilo ya estaba haciéndose el tonto; como que no había oído, pero Pancho, que estaba como a cinco metros y todavía alcanzó a escuchar lo que se había dicho de Ana, la Putana, que así le decían en San Honorato el Bajo, se abalanzó con todo lo que pudo a soltar el primer chingadazo. Porque no, no fue un golpe, ni un guamazo; fue un reverendo y jodidísimo chingadazo, que si se pudiera decir con más fuerza, se diría.

Si los golpes de Panchito eran famosos, pero también se hizo famosa la curva sinuosa que le dejaron por nariz a consecuencia de ese pleito. Que si bien defendió el honor de Anita, pues la mera verdad debería de haberle hecho como Camilo, que estaba dispuesto a ignorar el asunto, pero no, ahí tenía que ir Panchito de macho y peleonero, como lo fue hasta el día de su muerte, que fue bastante trágica también.

Después de haber vivido una vida de servicio al prójimo y de bondad, ¿por qué no decirlo? si era un angelote el pinche Pancho. Tendría algo así como unos treinta y tantos años, que la verdad, no me acuerdo, porque cada quien lo recuerda de manera diferente y unos dicen que fue antes y otros dicen que después. Porque déjenme decirles que sucedió en una fiesta de cumpleaños. Yo digo que fue en el cumpleaños de Cuca la del rosario, porque según me acuerdo yo, estábamos partiendo el pastel y cantándole las mañanitas en el atrio de la iglesia, pero como el borlote se convirtió en un evento en el que todos, hasta lo que no estaban vivos entonces se dicen partícipes, cada quién va contando la historia como si hubiera sido el cumpleaños de su tía, de su mamá o hasta de ellos mismos, incluso cuando estamos presentes algunos de los que de verdad estuvimos ahí y sabemos que no es verdad. Y se nos tacha de desmemoriados o de necios y que según, ya ni nos acordamos de nuestros nombres, pero yo les puedo jurar que la historia tiene en el pueblo más de quince versiones.

Lo que todos recordamos es que Camilo andaba enamorando a la cumpleañera. Y ahí es donde saltan unas pequeñas diferencias, porque los que cuentan que fue en su cumpleaños, a veces le hacen algún ajuste para decir que andaba enamorando a su hermana o algo así. La cosa es que Camilo llegó borracho a media fiesta, con un mariachi que había traído de la capital. Llegó cantando a todo lo que le daba su media voz, ya toda gastada, de que se notaba que había estado cantando en la cantina un buen rato antes de decidir llevarle serenata a la del cumpleaños, que es diferente según quien lo cuente, pero ustedes saben que era Cuca.

Y la verdad, la Cuca ni estaba tan buena, pero ya ven, cuando uno se encula con una vieja, se encula y punto. La cosa es que la Cuca era de las pocas que por compasión o por lo que ustedes quieran, le tenía algunas atenciones a Panchito. No era altanera con él. No era de las que sólo le pedía favores, sino que a veces también lo invitaba a comer, sólo por disfrutar de su compañía. Pancho había interpretado en un par de ocasiones su buen trato como una señal de que no le era indiferente, pero Cuca le había dejado bien claro que su comportamiento era tal porque podía ver lo lindo que era como persona, pero que ni se hiciera ilusiones, porque no quería nada con él. Pero para mí que eran puros cuentos.

Mucho se ha dicho del asunto, pero los años me dicen que Cuca estaba enamorada de Pancho, o de la personalidad de Pancho y soñaba que un día los dos hermanitos que habían compartido el vientre materno, como por arte de magia intercambiaran cuerpo y por fin tuvieran una personalidad y un aspecto físico que fueran congruentes. Pero eso no sucedía ni sucedería jamás, como nunca sucede en la realidad; sólo en las historias tontas del cine.

Cuca en ese entonces era de las que pernoctaba con más frecuencia con Camilo. Pero si bien Cuca pasaba toda la noche revolcándose con el hermano gozador, todo el día lo pasaba con el hermano bonachón y eso, Camilo no podía soportarlo. En cualquier otro momento a Camilo no le habría importado. El problema en esta ocasión fue que la preferencia era muy notoria. Para Cuca, Camilo era un objeto sexual con el cual satisfacerse, mientras que Pancho le daba la compañía y la plática que nadie más podía ofrecerle.

Camilo llegó entonces con su voz aguardientosa, cantando ¨Mujeres Divinas¨ o intentando cantarla, porque de la canción lo único que se reconocía era la letra y se sabía  qué canción era porque el mariachi estaba tocando la melodía, pero si se hubiera uno guiado por cómo la cantaba Camilo, más parecía ¨Pelo Suelto¨ que otra cosa.

Camilo tuvo que llegar en el momento menos oportuno, como suele suceder en todas las tragedias. Pancho estaba felicitando a Cuca. De un jalón los separó y empezó a reclamarles. Se hizo todo un escándalo. Se hicieron de palabras, las mujeres comenzaron a gritar, y todo parecía que no iba a pasar de un jaloneo cuando se escuchó el disparo.

Camilo, en su borrachera, le había pedido a uno de los músicos del mariachi que le prestara parte de su atuendo, para que se viera más macho al llegar a cantarle a Cuca. Entre lo que le prestó el músico barrigón, fue su cinturón, con pistola y todo. Camilo pensó que era una pistola de juguete, o de esas de chinampinas, pero no. La pistola era de verdad.

Camilo estaba haciéndose el muy macho, empujando a Pancho; diciéndole que si le quería quitar a su mujer y que si esto y lo otro y que lo invitaba a un duelo y que si aquí mismo, y ¡sopas! que se le suelta el tiro. Y fue de esos tiros guiados por la mala suerte, que matan sin dar tiempo a ver qué pasó. Porque Pancho ni cuenta se dio que le habían pegado un balazo.

Si todo mundo volteaba a todos lados a ver de dónde había venido el tiro y a quién le habían dado, pero en la confusión nadie notó nada hasta que unos segundos después Pancho cayó sobre sus rodillas, ya sin quejarse ni aliento para decir nada. Y quedó tendido en el piso de tierra. Y la sangre se extendió como en las plazas de toros, formando un lodo espeso. Y el griterío empezó. Y todos buscando a Camilo, que si dónde andaba, que si se juyó. Y pues al parecer tenía los reflejos más rápidos que existen en los alrededores, porque por aquí estaba cayendo Pancho al suelo, y por allá se había perdido todo rastro de Camilo. Dicen que se suicidó. Otros cuentan que encontraron su cuerpo en el río. Otros dicen que se fue de gozador para otro pueblo que está más pegado a la laguna que está como a tres horas más al norte. La cosa es que esa fue la noche que todo mundo recuerda y en la que se atribuye que ocurrieron varios milagros.

Doña Catalina, que ya no podía caminar por sus reumas, se recuperó. Don Nicanor, que era más sordo que una tapia pudo escuchar por fin, dos muchachitas que habían dejado de ser señoritas recuperaron su virtud, y así como esos milagros ocurrieron muchos más, que la verdad, la mayoría ni siquiera son milagros y muchos ni siquiera ocurrieron esa noche, pero todos se le atribuyeron a Panchito.

Y fue entonces que todos empezaron a decir que era un santo. Porque lo era. Hombre más bueno no había habido en San Honorato El Alto. Y corrieron a decirle al cura, que bueno, no estaba tan lejos, porque recordemos que estaban en el atrio de la iglesia (o al menos así lo recuerdo yo) que había que canonizarlo. Y el cura a regañadientes, después de semanas de boicot a sus misas accedió a hacer la petición al obispo, quien se negó de manera rotunda, pero que no tuvo más remedio que iniciar una causa de beatificación cuando el pueblo entero fue en peregrinación hasta la catedral hasta que por angas o por mangas, Panchito se hizo Santo, ya no sólo de fama, sino de los que hacen milagros. Y por eso es que todo el mundo dice que sucedió en su cumpleaños, pero yo sé que fue en el cumpleaños de Cuca. Y por eso también es que ahora el pueblo se llama San Pancho, que no San Francisco, porque es en honor a Panchito, el que tanto quisimos y ahora patrón del pueblo.

Y lo increíble es todo esto haya sucedido así porque Camilo era gozador y Pancho era feo. ¿Quién dijo que la belleza exterior no importa?

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Patadas bajo el arcoiris

Lo dijo Gus el 4 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , , ,
Zas, que me toca! Y como me propusieron el tema en lo general y no en lo particular, debería comenzar explicando que al parecer a los hombres gay el futbol no les interesa en lo más mínimo. Pero eso sería una gran mentira, así que iré (ustedes disculparán) de lo particular a lo general.

Creo que lo que más me gusta del futbol siempre han sido los jugadores. Ello me trae inmediatamente una imagen a la mente: la calle Libertad, en la colonia Tamaulipas en Poza Rica, Ver. En la calle sin pavimentar se reunía un grupo de chicos a jugar futbol. Los más grandes debían tener alrededor de 20 años y los más pequeños alrededor de doce. Yo debía tener alrededor de trece. Era el niño introvertido (y no) el que pasaba la mayor parte del tiempo libre en casa leyendo. Y que me invitan. Y que le entro. Me daba miedo que me dieran balonazos en los huevos o en la cara (menos en la cara, porque era modelo!). Entonces ellos entendieron que no les iba a servir de defensa o delantero. Y me pusieron de portero. Y resulté ser bastante bueno, supongo que por el mismo miedo a que dieran un balonazo. En realidad, ni me divertía tanto. Pero comenzó a ser el pretexto perfecto para ver a dos hermanos: Leny y...mmm...no recuerdo su nombre, pero los dos estaban muy buenos. Y cuando digo muy buenos, I mean it. Altos, delgados, marcados y piernudos,
morenos claros, de ojos color miel uno y verdes el otro. Además, tenían la costumbre, uno en especial, de andar sólo con shorts y tenis encima y nada más...De verdad, ahora que lo pienso, yo caliente y estos así...pues era digno de cualquier ensoñación homoerótica. De hecho, mis primeras chaquetas fueron dedicadas a uno de ellos. Hasta había dibujado en un cuaderno el que imaginaba sería el contorno de su... ¡Pero me estoy desviando del tema! La gente no asocia a lo hombres gays con deportes. El estereotipo de los chicos dedicados a actividades "femeninas" o "delicadas" está vigente, como tantos otros. Pero, como tantos otros, no describe la foto completa. Sin embargo, en el caso particular del futbol soccer, los gays no nos ayudamos mucho. Pensaría uno que con tanta dedicación al gimnasio, pilates o clases de zumba, los hombres gays podrían estar más interesados en los deportes en general. Y no. Muchos hombres gay ven al soccer como algo primitivo, con "quince pendejos corriendo atrás de un balón" como decía un amigo. Dios y su alma saben de donde salieron nomás quince jugadores en la cancha.

Me causa mucha gracia cuando me pongo a ver un partido de los Pumas con mi prima y Gil pone cara de sorpresa. Me da risa también cuando mi hermano o algún primo se sorprende porque comento algo de algún partido. Es también curioso que varios de mis amigos se burlen de los que nos sabemos los nombres de jugadores mexicanos o extranjeron pero, cómo pasar por alto a Cristiano Ronaldo? o a Zidane? o las piernas de los suecos? En fin, creo que lo que más me sigue gustando del futbol son los jugadores.

Y como no hay más, me toca pasarle la estafeta a Jaime. El tema: ¿Quién dijo que la belleza exterior no importa?

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I GOT THE POWER! (HAY MANA TU LAS TRAES)

Lo dijo Antonio Fidalgo el 3 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , ,
Mientras que muchos desearían tener el don de tornar en oro lo que tocasen, u otros el de ser invisibles , yo preferiría tener el don de la manipulación. Así de sencillo, ahora que pensándolo bien en un país como México, el don de la manipulación aparte de ser equiparable a un súper poder es sin lugar a duda una fuente de riqueza. si llegaron a hasta este punto de la lectura se preguntarán como diablos voy a llegar a “que nos beneficia del Espurio y lo que nos perjudica del Legitimo”…sencillo ambos buscan dominar el poder de la manipulación.

Antes de entrar a cuento les pido que le quiten la connotación que se le ha dado a la palabra manipulación, ya que a veces la manipulación es para bien…ahora si pongámosle nombres a esta comedia, El Legitimo: Felipe Calderón Hinojosa , electo Presidente Constitucional De México vía voto directo en el 2006, El Espurio: Andrés Manuel López Obrador ungido como presidente por sus co partidistas en una ceremonia en el zócalo de la Ciudad de México días después de la declaratoria oficial del Instituto Federal Electoral.

Poder de manipulación: aquí es donde queda demostrado que la mayoría de los que habitan en México creen que los títulos van al revés, ¿porque? porque hemos sido manipulados, PERO a mi me gustaría manipular a los que esto leen para que vayan al diccionario y se atengan a la definición.

¿Que nos beneficia entonces del Espurio?, que ha sentado las bases de la nueva división de clases sociales en México (aunque esta ya existía desde tiempos del porfiriato, pero anda digamos que el sentó las bases), ¿Que nos perjudica del Legitimo? que ha dado por comprobadas las bases de la nueva división de clases sociales en México (aunque esta ya existía desde tiempos del porfiriato, pero anda digamos que el las comprobó), siendo así solo existen dos clases sociales en el país :Los Pelados y la Gente Decente, (y en esta mesa se ven representadas ambas.)


P.s.: antes de poner etiquetas de quien pertenece a cual clase, según se sabe en la blogosfera uno de cada diez blogeros es Gente decente.

P.s.2: se ha comprobado en las encuestas que nueve de cada diez personas piensan que son una de cada diez.




y la imposición del tema es para Gus, y ha de desarrollar el tema: El Fútbol y el Hombre gay.

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A donde?

Lo dijo Champy el 2 de marzo de 2010 , mientras ordenaba ,
Gelo parió a Paco.
Todas las madres son benditas.
Paco fue mi iniciador.
Gelo era una abnegaada madre soltera.
También mi nana.
Gelo se murió y Paco siguió iniciandome.
Lo habrá visto desde arriba ó desde abajo?

Todos tenemos una Bruja en nuestras vidas, máxime si nuestra vida es un cuento, en el mío existió una, muy fea muy mala y muy caca. Experta en mentir, en manipular, en engañar, en abaratarse, en atascarse en la mierda y en hacerse creer que el mundo no la merece. Así como la de la pobre Blanca nieves, ésta bruja todos los días rigurosamente le preguntaba a su espejito quien era la mas bonita, y pobre espejito si no respondía lo que ella quería oír.... Todas las Brujas traen consigo una jugosa y apetitosa manzana, y si tu traes hambre o sed simplemente caes, por humanidad, así seas la Princesa mas noble y buena, así como las Princesas se marean cuando están lejos de sus reinos, del mismo modo sienten hambre y sed, sin más explicación, son casi deidades, pero no lo son. Está Bruja maldita tiene muchos lados flacos (en todo sentido), y cuando se sabe delatada huye, se desvanece, ella sola, ya ni necesidad de gastar tiros en ella. Una brillante y adorada hada madrina de este cuento, quien tiene por cómplice al más maravilloso de los colibríes (que por cierto hoy ama a mi gatito), me dió la clave. Me dijo: Mátala! No tengas piedad de ella. Sacale los ojos si es preciso. No fue preciso. Con degorllarla fue suficiente. Y adonde creen que se fue?

Mi primer real amigo ya en mi vida homosexual fue Arturo, tapatío como sus ojos, enormes, tristes. Empezó a ir a Torreón orillado por su soledad, conoció a Mayela Aldape, una gran y gorda amiga de ese entonces (todos tenemos una gordita por amiga verdad?), quien me lo presentó, yo, por esos años enfrascado en mi primera relación, entre la escuela y Hans, no tenía tiempo para más. Arturo se amoldó a todo. Lo visitábamos todas las vacaciones mi pareja y yo. Fueron Los años maravillosos, cuando la obligación no aparecía. Cuando el sector reforma volaba por los cielos y un par de libidinosas le dijeron a mis posaderas: Despierten nenas! Despierten! Quieres una manita guapo? Me hicieron el día, luego de horas y horas de pánico y correderas. Arturo me confeso su virus en una crisis lagunera, temeroso de que nadie lo quisiera ayudar. Y nadie nos quiso ayudar, era 1992. Lo mas bello de su muerte, es que cuando los médicos lo encontraron, el tenía una sonrisa en sus labios. Yo no lloré. Una noche antes soñé que íbamos a comer al parían, ese donde un día Lucha le cantó eso de que buscaba mi alma, con afán tu alma.... pero que ahora la grandota me cantaba a mi aquello de traigo en el alma muchas ganas de llorar, pero no lloro porque tengo mucho orgullo.....y no lloré. Ahora no paro cada que me acuerdo, pero ese día no. Ese día dí gracias por su despedida. Lo mío no es inmunidad. Yo lo tengo a él.

Cuando creía, había imágenes, imágenes nocivas, no es que ya no las "haiga", es que el daño ya no avanza. Había un mito además de, o formulado por. Soñaba y compartía, contagiaba y hacía creer. Se sabía Bella....y fracasada. Fracasada en sus sueños, frustrada en sus aspiraciones. Su más grande legado a la humanidad fueron 4 pajaritos, de los cuales uno nació sin patas, o se las mocharon ya ni me acuerdo. Este pajarito quiso soñar como ella soñaba, quiso creer lo que ella describía, quiso vivir como ella quería....hasta que se dio cuenta que no tenía patas, y eso, no lo había elegido. Cuando fue consiente de su "No-Elección" quiso empezar a volar, pero ella muy lista o astuta según se mire, le había quitado las patas pero le había dejado el cordón, y no lo soltaba. Solo había una manera de cortarlo. A picotazos. Hoy, ese pajarito solo hace lo que puede, volar. Hoy ella no se fue, solo se quedó allá, lejos de él. Donde ya no lo daña.

...había una vez un pájaro que no tenía patas, tenía espinas en su lugar. Que solo podía volar y volar. Solo bajaba una vez a la Tierra. Cuando moría.




9

Una escena detrás del escenario.

Lo dijo Mickey Blue Eyes el 1 de marzo de 2010 , mientras ordenaba , , ,
Llegué... ¡cuánto tráfico! me tiemblan las piernas... ¿dónde está la luz en este lugar? Pensé que no llegaba. Ahora que lo pienso, ¿como pude llegar hasta aquí? no llores, afuera nadie se dio cuenta... cada quien andaba en su rollo, creo. Mejor será que me vaya maquillando... ¿dónde dejé la cuchara...? ¿fui demasiado bueno? ¿fui demasiado lejos? ¿quise mucho y esperé por mucho tiempo?... -¡Primera llamada, Miguel!- ¡Auch! mi ojo. ¿cuál era el texto de la segunda escena? Carajo, esa siempre se me atora... "¡Oh amor poderoso! Que haces de una bestia un hombre y a un hombre una bestia..." ¿Fui muy bestia acaso? ¿te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz? ¡Estudia, güey! Luego te vas a quedar a medio escenario parado como tonto. "De lo que tengo miedo es de tu miedo..." Miedo... el miedo estorba. ¿A qué le tienes miedo, amor? ¿A que nos vaya mal? Si nos ha ido muy bien, no lo dudes... no dudes que atrás de nosotros hemos hecho algo importante... "Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo." -¿Miguelito, ya estás? ya dieron segunda- "El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen." ¿No nos hemos divertido? ¿No hemos hecho el amor como locos? Soy yo... puedes decírmelo, siempre has podido hacerlo... ¿dónde puse mis zapatos? Tendré que improvisar esa parte, y el final que nunca me sale bien. -Bajen ya...- Ay, no llores ahorita Miguel, estás a punto de salir... una lágrima no. Habla con él, como dijo Shakespeare, "el pasado es un prólogo", ¿qué tenemos que perder? el que no arriesga no gana... fuerte, Miguel, fuerte... no renuncies a lo que es por lo que esperas que sea. Baja... ya estás listo. -¡Que guapo te ves hoy, Miguelito!- Adelante... un paso a la vez. Ya mero llegas, ahí está la luz. -Buenas noches. Esta es tercera llamada... tercera, comenzamos-. Sonríe, Miguel.

"¡Oh amor poderoso! Que haces de una bestia un hombre y a un hombre una bestia..."



Champy: Os va. Los que ya se fueron.

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